2 Dia 27 Octubre 2019 Bangkok
Anoche muy cerca del hotel
encontramos el restaurante Hemlok, o según su carta “ posiblemente el mejor de
Tailandia”. Pongamos esta última aseveración en …ya veremos, pero lo que es
cierto es que comimos como marqueses antes de la revolución francesa.
Pollo
frito con lemongrass y otras hierbas para Eva y para mi, envuelto en unas hojas
a modo de nido, arroz frito con camarones, cerdo, pollo y pescado con anis
estrellado, azafrán tai, canela y semillas de loto. Acompañaba en un pocillo,
una salsa verde, muy fresca al principio y que conforme cubría la lengua se
agarraba a pica moderadamente. Con las dos cervezas la cuenta subió a 9 € por
persona.
La mañana comienza con un
regateo con los conductores de tuktuk. Como están a la puerta del hotel, se
suben a la parra a la hora de cobrar y no hay mas remedio que calzarse los
guantes y entrar a la pelea si no quieres que te esquilmen. Al final nos
quedamos con uno que dice llamarse Chocho y que al enterarse que éramos
españoles , nos empezó a llamar Balato, Balato.
Wat Tramit
El retrato del rey es omnipresente y a tamaño cinemascope
Wat Tramit, templo y museo a
orillas del barrio Chino. Lo mas llamativo es el Buda de oro mazizo de 3 m de
alto y 5500 kg. Estaba cubierto de yeso y al moverlo se resquebrajó la cubierta
y apareció el oro. Las manadas de fieles son inmensas así como las donaciones.
Solo para creyentes muy sedientos
En el piso de abajo hay un
museo sobre la cultura china en Tailandia. Empezaron a llegar en cantidades
significativas por los 1700,s. Primero como fuerza de trabajo y mas tarde se
fueron adueñando del comercio hasta llegar a finales del siglo XIX, siendo los
dueños de la exportación de arroz. Por años, Tailandia fue el primer productor
mundial de esta gramínea.
reunión de exportadoes de arroz de origen chino
El barrio Chino está formado
por red de callejas, callejones, pequeños pasadizos entre casas, mercados y
puestos de comida callejera,
El mercado de Yaowarat es bizarro, frutas exoticas como el apestoso Durian y que tienen prohibida su
uso en lugare publicos, hoteles e icluso en el metro de Singapur, alimentos no
identificados, pescados en salazón y frescos, patos laqueados, algunos recién cocinados
y otro parecían del siglo pasado.
Sabroso y apestoso Durian
Buscando donde comer, hemos
entrado en una sección mas loca aun. Hectareas de puestos con todo los los
objetos inútiles que fabrican los chinos. Una mezcla de bazar chino gigante con
el desmadre y desorganización del mercado de Jamaica ( México). La aglomeración
por los pasillos era tal que 600 m de pasillo nos ha llevado 18 mínutos sin
pararnos a mirar en ningún puesto.
Y tan solo 400 metros, unos
callejones y un canal nos separaban de Pachurat, el barrio indio consistente en
un enorme bazar sin fin con todos los productos y parafernalia indú. Telas,
ropas confeccionadas de fibras muy sintéticas, dulces indios ,música de
bollywood, flores y adornos multicolores y vendedores de hojas de betel para masticar.
Juegos de cortinas para decoraciones minimalistas
¿Quien dijo que a la vida le faltaba color?
Comemos en un restaurante punjabí, norte de India, pan Nam y un delicioso pollo tandori con el toque picante justo y sin avasallar al paladar.
Hemos finalizado el día en
la piscina del hotel








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