sábado, 26 de octubre de 2019

Valencia – Zurich – Bangkok


24,25 y 26 Octubre 2019
Valencia – Zurich – Bangkok



Los aviones para largos recorridos no sé porque  nunca salen a las 5 de la tarde, lo que te permite tener un sueño reparador, desayunar tranquilo, revisar el equipaje hecho el día anterior ,regalarte una buena comida ante la expectativa de la  maldad alimentaria que te espera y partir hacia el aeropuerto. No, eso es el sueño, el deseo pero la realidad es más parecido a la pesadilla.

Levantarse a las 6 a.m. terminar de dejar la casa en condiciones, vaciar nevera, lavar platos, preparar un desayuno ligero ( melón, pan tostado con mantequilla y café), quedarte pensando si todo lo que te quieres  llevar está dentro de la maleta. Ayer estaba  pero te preguntas si no  se habrá movido algo en la noche. Ducha rápida, bajar el automático de la luz que desconectará toda la red eléctrica, bajar la basura, ya llevamos 15 min de retraso sobre el horario previsto.

 Por fin estamos en la calle oscura, son las 7:30 y te preguntas, por la calle Jesús siempre pasan taxís porque esta mañana no se ve ni uno. Falsa alarma, tras un par de minutos de ver pasar somnolientos conductores y varios buses, vislumbramos a lo lejos la luz verde salvadora. La tensión se relaja y casi sin darnos cuenta ya estamos en Zurich después de 1hora y 40 min de vuelo.



Eva y su Priority Pass nos abre las puertas de las salas con comida y todo el chupe que gustes, lo 
que hace que las esperas de 5 horas y media, como la de hoy, se traduzcan en casi un pasatiempo agradable donde el tiempo pasa lento pero la copa de vino, campari o espirituosos de fuerza desmedida, está siempre llena.

Al  entrar en la primera que hemos visto nada más desembarcar en Zurich, nos han aconsejado que ya que nuestro vuelo sale de la terminal E, que tomáramos el trenecito y que nos acercáramos sala VIP de nuestra terminal porque además de ser más grande, tenía un balcón con vistas preciosas. Toda esta descripción se ha traducido en una galería con mesas y vistas a las pistas y torre de control. Los 11º y la brisa “soplante” nos ha invitado a terminar la comida en el interior.


                  ¿ Quién puede pedir mejores vistas? Hay gente muy exagerada
                
11 horas en el avión más estrecho que jamás mis rodillas tuvieron que enfrentar. Cuando la pasajera de adelante echó atrás su respaldo, medí con mucha sorna la distancia entre mi nariz y la pantalla de entretenimiento …..Exáctamente un palmo. Intentar salir de mi asiento de ventanilla, implicaba reptar por mi fila de asientos hasta llegar al pasillo e incorporarme.


                    Se nos coló en la foto Caifás, de la vida de Brian

Una vez en la cálida Bangkok, la salida del avión al exterior ha sido apoteósica, mis gafas empañadas y mis glándulas sudoríparas prestas al trabajo que no dejaran por un tiempo.

Hemos cambiado dinero, comprado una tarjeta sim para el teléfono, 250Gb al mes por 27 €, pero con muy pocos minutos de llamadas…mas que suficiente para el wasap y los mapas de Google.
Un taxi , 40 minutos con dos pagos de autopista incluidos por “failhandle bats” tal cual lo pronunciaba un taxista desdentado y con un inglés “poble, muy poble”.

Nuestro hotel está más bonito en la página de Google que en la realidad, poco espacio para colgar y ninguno para maletas. El paraíso para la desorganizacón.

Para cuando hemos diseñado un reparto equitativo del poco espacio disponible, y eso que la habitación no es pequeña, ya era la hora de comer.

 Estamos hospedados en la zona de Khao San, con un mercado nocturno que curiosamente abre a las 14:00 y donde me he comprado unas zapatillas para la ducha por 4€ y un pantalón de pijama por otros 4 €.

A las 4 estábamos arrastrándonos hacia la habitación donde nos hemos tumbado por en corto espacio de tiempo equivalente a las…..3 horas. Al despertar, el termómetro marcaba una sensación térmica de 39º.

El mercado iluminado se ve más atractivo y entre puesto y puesto, hay restaurante callejeros donde nos hemos sentado a la “fresca imperante” para deleitarnos con noodles con calamares yo y Eva un pescado sweet &sour, con dos cervezotas de 620 cc .



                                   las cervezas son suaves, típicas de lugares calurosos


                        colección de chiles picosotos a morir

La noche ha sido perfecta y un tirón.  Un tuktuk motorizado nos lleva hacia a la primera pagoda
 Wat Suhat, el más alto de los templos reales, que alberga el buda más alto del país, 8 m. y construido en el siglo XIV. Hay que descalzarse y entrar apropiadamente vestido y si ellas van muy cortas, les  prestan un pareo.





 Para las donaciones  poseen dos tipos de cepillos , el antiguo guardado con candado y el cepillo caja fuerte. El menda que aparece en la foto,  se acercó al cepillo, con una moneda en la mano, la pasó por la ranura y luego se la depositó en el bolsillo de atrás. “ Lo que viene siendo una donación fake”.




El Monte Dorado es una colina boscosa que alberga en la cima un templo y desde donde se tiene una  vista de tejados y edificios a lo lejos. La subida a lo largo de una escalera sinuosa esta refrescada por agua pulverizada que le daba a la subida el frescor necesario a la vez que un ambiente enigmático y misterioso.




El mercado de los amuletos, dedicado a todos los supersticiosos, es una  plaza comercial con cientos de puestos desde los grandes con muchos metros cuadrados de exposición al minúsculo puesto con señor de pie atendiendo ya que no tiene espacio para sentarse. Estrechos pasillos comunican las tiendas, por donde pasan motos, por suerte con no mucha frecuencia. Lo más curioso es que hemos visto parroquianos con lupa en mano, estudiando los amuletos y me asalto la pregunta: ¿ los mirarán con tanto detenimiento para saber cuáles albergan altas dosis de eficacia milagrosa y cuales son burdas falsificaciones?








Comida por 2€ cada uno con café y té helado. Fideos de arroz con bolitas de pescado. Eva se lo pidió estilo tai y casi se le funden  los dientes de lo picante que estaba.







Otras fotos de Bangkok

Exteriores de las pagodas





Cocodrilos por los canales que cruzan la ciudad . Este estaba a la salida de una cloaca.


 Eva con dormilón de siesta al fondo de la imagen



 Comida callejera


1 comentario:

  1. Muy interesante. Yo estaba en Bangkok en 1990. Tomamos una de las lanchas largas con un motor diesel por los canales alrededor de la ciudad y fuimos a un templo muy famoso. No me acuerdo el nombre.

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