martes, 21 de enero de 2020

66 – 21 de Enero. Singapur.





66 – 21 de Enero
Nos llegan noticias del intenso frío que están pasando mis paisanos valencianos y dada nuestra proverbial solidaridad comenzamos una retirada de los territorios asiáticos y nos dirigimos hacia el frío polar. Hoy embarcaremos hacia Bangkok. ¿ Otra vez Bangkok?. Hay que pasar una noche y todo un día que dedicaremos a los masajes y al descanso antes de abordar las 11 horas que nos separan de la fabril Alemania donde conectaremos a VLC.
Nos quedaba por ver, entre otras muchas cosas que no hemos visto, bien por pereza bien por falta de tiempo, el espectáculo de luz y sonido de los Súper árboles en Garden By The Bay.
Al comenzar una vez anochecido, tuvimos tiempo de dedicarnos a la lectura reposada dentro de nuestra celda monacal que aquí llaman habitación de hotel.
El espacio para el espectáculo es grande y permite acostarse en el suelo, envolverse con la música e hipnotizarse con la luz. Aquí dejo una serie de fotos  que nunca llegarán a transmitir la realidad de lo vivido pero que estéticamente son bellas.
Ya con esta me despido…………con esta triste canción……que si no fue bien “Contada”…..perdonen de corazón.


















                                          Abajo un Maelstrom artificial en un centro comercial


65 – Día 20 Enero Singapur.




65 – Día 20 Enero Singapur.

Cada día que pasa nos buscamos una excusa para levantarnos más tarde y acortar la jornada laboral. Sin desayunar, dada la hora tardía de incorporación al trabajo (13 horas), buscamos un lugar donde comer algo típico y que esté cerca del paseo del rio, los denominados Quays.

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                                                 Muelles de día y muelles de noche, Por cierto nunca estuvimos después del crepúsculo.


Sale ganador el Bak kut Teh que literalmente se traduce como té de costillas de cerdo. Con una petición al Sr. Google de Bak Kut Teh cerca de mí, nos aparecen en pantalla varios, el primero que elegimos está cerrado, el segundo se desborda de gente esperando y el tercero es el designado por el destino para que probemos este plato. Lo acompañamos de intestino de cerdo frito y una verduras sabrossssísssimas.





Mientras esperamos que nos sirvan, la mesa de enfrente muestra una desoladora escena familiar. Los dos padres sumergidos en sus teléfonos mientras el niño muere ( o eso parece en un principio) con la cabeza apoyada en la mesa.




Terminada la colación paseamos los Quays ( muelles) y que los viejos almacenes han dado paso a un bar y restaurante tras otro pero que adquieren vida al atardecer. Entre el poco ambiente y “el bocholno” seguimos la ribera del río que nos llevará por la zona de rascacielos corporativos a un lado y edificios coloniales al otro, unidos por simpáticos puentes peatonales o cruzado por autopistas elevadas.




                                                   En primer termino, el hotel Fullerton, antigua oficina de correos, rodeado de altos edificios.


    




                                                                Teatro Victoria

Siguiendo el río llegamos a Theatres on the bay, un centro de artes escénicas con auditorio y teatro, De lejos parece la corteza de un Durián.




Son las 4 de la tarde y ya vamos arrastrándonos, así que nos guarecemos en un centro comercial un paso por encima del lujo. Me gustó una tienda de bafles de tecnología francesa  cuyo sonido es hiper realista y sus bajos golpean el pecho con una fuerza de 60 Kg. ( eso dice la publicidad).









Llegamos hasta el Hotel casino Marina Bay Sands. Famoso por su piscina en la terraza y sus tres torres unidas por una plataforma en la que caben 3 jumbos.








A través de él se transita por un paso elevado hasta Gardens by the Bay, un parque de 101 Ha. Ganadas al mar con enormes invernaderos donde podemos disfrutar de orquídeas, bosques pluviales o  los superárboles, diseñados para dar sombra en el día y llevarnos en un viaje fantástico en la noche con su espectáculo de luz y sonido. En definitiva, una auténtica fantasía vegetal.








lunes, 20 de enero de 2020

64 - día 19 Enero Singapur.







64  - día 19 Enero Singapur.

Después de Chinatown solo podía venir Little India. Conjunto de calles multicolores, tiendas de saris multicolores y templos multicolores, en definitiva y en resumen, policromía allá donde se mire.










Los templos hindús rebosan de figuras donde dominan los tonos pasteles que junto a la música que suena en ellos te llevan de viaje al relax y la paz.








Comenzamos con dos templos donde santones con el torso desnudo y unas rayas blanquecinas cruzándoles cara y cuerpo, impartían purificación a cambio de dádivas en forma de billetes de curso legal.






Al ser domingo, las calles estaban llenas y se notaba mucha vida y mucho movimiento.
Para combatir las temperaturas y las humedades imperantes, nada mejor que un museo que además de rellenar con información los huecos de ignorancia que portamos, refrescan con su aire acondicionado. Este trataba sobre la herencia India en el país, desde las primeras migraciones hasta la actualidad.
Una comida picosita, codero Biryani, ayuda a sudar y a eliminar toxinas.

En los alrededores se encuentra la Gran Mezquita del Sultán en la que caben cómodamente 5000 fieles orando y que me impactó saber que ha conseguido su  galardón ISO 9001.





Este centro de oración está rodeado de calles llenas de perdición, donde se come y se bebe así como se malgasta el dinero  en las tiendas con recuerdos para turistas y boutiques de moda.




Nosotros no pudimos retraernos a la tentación de probar un bar con buena música.







Al llegar al hotel y ver mis fotos me percaté que estaban llenas de defectos, malas mediciones de luz y lo que es peor, malos enfoques. He tenido que tomar prestadas algunas imágenes de internet.

66 – 21 de Enero. Singapur.

66 – 21 de Enero Nos llegan noticias del intenso frío que están pasando mis paisanos valencianos y dada nuestra proverbial soli...