31 Dia 27 de
Noviembre. Deambulando por el Mandalay mas desconocido
Sin un rumbo fijo pero con la idea de llegar al río, nos
adentramos por caminos no trillados desde el punto de vista del turrista, que
nos han permitido conocer un Mandalay sin ínfulas ni pretensiones. Una sola
pagoda y el resto caminar y ver barrios muy populares de clase baja ínfima.
La gente nos miraba extrañados de ver a dos extranjeros por
sus lares pero al mismo tiempo dándonos conversación, ayudándonos a encontrar
el camino y niños simpatiquísimos practicando su inglés que la mayoría de la
veces no pasaba del “Helou”
Eva se olvidó el sombrero y lo cambió por una sombrilla que
hiciera juego con el vestido de hoy. La encontramos en la pagoda Edinwandya.
Complejo que combina los lugares de culto
con las tiendas con productos principalmente para monjes y un compendio
de montajes muy infantiloides a la par que coloridos.
Este Buda necesita con urgencia un diurético. Pies muy hinchados
Los hombres charlando y dejando pasar la jornada, abundan
por doquier, lo mismo que hacen los
solitarios de forma análoga. La postura preferida es semi acostado.
Como ya hemos contado en otras ocasiones, es pertinente
descalzarse bajo pena de severa amonestación- Lo que no hemos contado es el
estado en el que quedan los pies después de una visita. Aquí una foto
ejemplificante de lo dicho anteriormente.
Uno de los hitos a destacar del día ha sido el puente en
forma de dragón, donde Eva me ha convencido para posar. He puesto como
condición la sombrilla.
La ribera del río Ayeyarwadi, contrario a lo que se pudiera
esperar no tiene ni paseo ni una maldita acera que te permita disfrutar de los
poblados miseria que la adornan. Mercancia presta a ser subida a los barcos de
carga y mucha gente ociosa.
La especialidad de este lugar es el pollo Gordon Blue
Hemos comido en una terraza frente al río donde el baño me
ha dado los ejemplos tantas veces comentados sobre la falta de limpieza. Y
tenían jabón para manos pero aún así…..
Lavamanos tiene todavía la etiqueta y la suciedad del primer día, pero el mingitorio se lleva la palma de oro del festival de Villa Guarra.
32 Día 28 de
Noviembre De Mandalay a Pyin oo Lwin
Contratamos un transporte muy usual por acá, el taxi compartido. Lo que nunca
imaginamos es que iba a ser tan compartido. Cinco con el conductor sentados y
uno en el maletero con nuestro equipaje.
Yo en el medio de asiento trasero y a mi derecha un masticador
de hoja de betel y que cumplidamente iba escupiendo cada cierto tiempo por la
ventanilla yo implorando al altísimo para que un cambio en la dirección del aire no me fuera a estampar el escupitajo en la jeta.
Cuando ya hemos salido a carretera y el conductor ha subido ventanillas
para poner el aire acondicionado, ha repartido bolsas de plástico por si
querían seguir masticando. Todo muy higiénico y edificante.
El betel tiene propiedades medicinales, es estimulante y
sirve además para calmar el hambre.
Pero su uso continuado destroza la dentadura y además se
toma mezclada con nuez de areca que es cancerígena. Hay muestras de su uso
desde tiempo inmemorial. Vicente Blasco Ibáñez, en su “Vuelta al mundo de un
novelista” ya relata su encuentro con mujeres en Filipinas que lo utilizaban
para mejorar su efectividad en el trabajo y olvidar el vacio del estómago .
Pyin oo Lwin ( pronunciese piniuluin) fue destino de veraneo
de la colonia Inglesa durante la ocupación. La altitud de esta zona ayuda a
mitigar los calores del monzón. George Orwell anduvo por aquí trabajando en la policía
del imperio durante 5 años. Quedan muchas casas , mezcla de mansión y chalet
muy grande, con jardines y todavía está en pie el antiguo club de oficiales
luego reconvertido en Hotel Candacraig y ahora en reparación desde hace 3 años.
Todas estas casas están en una carretera que se llama
Circular Rd , con mucha vegetación y casi nada de tráfico. En nuestra
ignorancia pensamos que cuando nos cansáramos ya pararíamos un tuktuk, pero no
ha sido así . Llegamos a un lago con algún restaurante abierto y hemos comido
en terraza con vistas.
Entre la ida y vuelta nos habremos echado un paseito de 7
km.
El mercado es curioso por que pareciera que solo vendieran
moscas. Había moscas con pescado, moscas con tripas y desechos , moscas con sangre y moscas
pollo . Los pollos como se aprecia en la foto son enjutos de carnes y pareciera
que han estirado la pata. Las tienen tiesas a más no poder.