25 Día 21 de
Noviembre. De Tachileik a Nyaung Shwe.
La distancia entre estos dos puntos es de 613 km que en
tiempo birmano serían unas 15 horas pero es que aún queriendo viajar por
tierra, no está permitido. Se cruzan zonas de insurgencia que llevan años
peleando. Hay una guerra civil larvada que data de 1949, principalmente con la
etnia Karen.
Además para tenerle mas cariño a este poblacho, nos
despertamos con las camas moviéndose y no a ritmo de rock si no de un
movimiento sísmico no lo suficientemente fuerte como para salir en pijama y
gritando pero si para asustarnos.
Frente al restaurante donde desayunamos hay un toldo donde
se refugian unos 20 motoristas con chalecos verdes, distintivo de taxi
unipersonal, a la espera del ansiado cliente.
Mientras espero el café, desde la calle un vendedor capta mi
atención, me ofrece unas pastillas azules, Viagra, y doblando el antebrazo y
cerrando el puño me dice Very Good, señalándoselo con la vista la extremidad a modo de miembro.
Vamos dejando con
alegría, gozo y regocijo este pueblo mugriento para llegar a un aeropuerto que
es muy poco mejor que el de Ocosingo ( Chiapas) donde en los 90´s había que
espantar las vacas de la pista cuando llegaban las avionetas. Es mas parecido a
la central camionera de escárcega, pero con un mucho control. Nos piden pasaporte
y visa ( vuelo doméstico), lo apuntan todo en papeles de mas de 50 cm de largo,
pautado donde escriben hasta la talla del calzón que portas.
En la zona de check in hay unos baños normales, en un
rincón, alejados del tránsito de personas
pero en cuanto cruzas los rayos x, mas bien un remedo de control de
seguridad y entras en la sala de embarque, -solo hay una -, los baños son los de la foto. Se nota que
al diseñador del aeropuerto se le olvidó que los que están por embarcar pueden
tener necesidades fisiológicas imperiosas. Hubo que improvisar y le salió esto.
Vidrios traslúcidos, cortinilla para aumentar la sensación de privacidad pero
sin techo. De esta manera los compañeros de pasaje pueden tener una experiencia
sensorial completa.
Sustito de banda de recogida de maletas
Vuelo de 45 minutos y ya estamos en el interior de Myanmar.
Este lugar está en la cabecera del lago Inle. Mañana sabremos mas, aunque ya puedo adelantar que también es polvoriento pero con clase.
El hotel sensacional. Habitacion grandísima, zapatillas, albornoz y
personal con sonrisa continua.













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