12 Día 8 de Noviembre Si Satchanalai
Llegar hasta este lugar vía bus se antojaba complicado.
Cerca del parque no hay hoteles, la
carretera principal quedaba a varios km y debíamos, con nuestro tai fluido,
entendernos con el conductor para que nos parara en el lugar indicado y buscar
servicio hasta el hotel. La solución fue agenciarnos un transporte privado que
nos ha traído a la puerta del hotel por 48 €.
Se aprecia en el camión que antecede al muy decorado, la cantidad de altavoces
La llegada ha sido apoteósica. Una caravana ensordecedora de
camiones con sonidos brutales y volúmenes de juzgado de guardia pasaba por la
carretera a las puertas del hotelito de 4 habitaciones. Tal era la bulla y el
escándalo que no nos entendíamos con la señorita del hotel, aunque luego nos
hemos dado cuenta que su nivel de inglés era tan responsable como la música
atronadora. La caravan ha tardado mas de media hora en desaparecer dejando una estela de pitidos auditivos.
Nos ha dado unas bicis bastante potables y nos dirigimos hacia
el parque de Si Satchanalai, distante
solo 2 km. Es un remanso de silencio y belleza. Prados tintados de verde y
salpicado de enorme variedad de árboles que vigilaban las primorosas
edificaciones o mas bien sus restos. Otra gran ventaja ha sido que el
turisterio era mas bien escaso
Buda sentado sobre una naga ( mitad cobra y mitad humana, abajo se ve con mas detalle
Hoy me decidí a subir los 145 escalones tallado en piedra porosa
para ver que sorpresa me deparaba el Wat escondido entre la espesura y la
altura de la colina donde se asentaba. He necesitado parar dos veces a tomar aire
y respirar hondo y al conseguir hollar la cima, allí me esperaba Él.
Ya era hora de comer y nuestros cuerpos rogaban por un
descanso y una ración de condumio. Eva recordaba un lugar no muy lejos, el cual
habíamos pasado en uno de nuestros pedaleos y efectivamente, allí nos esperaba
una terraza frente al río, con una rica brisa de 36º, eso sí, a la sombra.
Fideos con pollo y galanga como un entrante y luego una sopa de coco con hojas de limón y pollo. La orden la marcabas sobre un menú impreso y al leerlo, la señora que nos atendía, muy amablemente nos avisó que nos falta el “stimi lais” también conocido en otras partes como steam rice.
Eva atacada por el " Mal del puerco"..........la somnolencia post colación
ya recuperada y dispuesta al regreso.



















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