26 día 22 Noviembre Lago Inle
La gente de este país es muy simpática y abierta. En los
restaurantes y hoteles, todo son caritas felices, sonrisas y reverencias, por
la calle la gente nos detiene para preguntarnos de donde somos y se enrollan con
facilidad.
Madrugamos para estar a las 7:30 preparados para que nos
recogieran y llevaran al embarcadero. Recorreremos parte del lago y sus
comunidades. La mañana esta fresquita y el aire
con la velocidad de la motora acrecienta la sensación de gelidez. Nos
proporcionan una manta que nos viene de perillas.
Hay tráfico en los canales y el lago. Mucha carga se
transporta en una barcas largas y afiladas, del mismo tipo que la que
navegamos.
El lago tiene 22 Km de largo por 11 de ancho. Se ven pescadores sosegados con redes, equilibristas con nasas gigantes y otros poseidos que golpean el agua y no acertamos a saber porqué. Recoger pescado, ninguno , pero ejercicio,
lo que se dice ejercicio, hacen y mucho.
También hay recogedores de lirio y algas como se puede ver.
Gran trabajo de equilibrio y reparto de pesos, tanto de la carga como el propio
de los operarios.
Todas las poblaciones son de tipo palafito. Viviendas sobre
estacas o pilotes muy por encima del nivel del agua.
Las primeras visitas han sido muy decepcionantes. Un taller
de orfebrería en plata acompañado de una enorme tienda para ver si picas y
compras.
Uno de los orfebres luciendo un maquillaje que se ponen tanto ellas como ellos
Uno de los orfebres luciendo un maquillaje que se ponen tanto ellas como ellos
La segunda, fabrica de parasoles de tela acompañada del
ofrecimiento que te lleves algo.
Lo mejor del pueblo del rastro estaba fuera del mercado. Este campo de estupas reluciendo al sol
Lo que más esperaba era el famoso mercado que ha terminado siendo 3 puestos de comida y mil y un puestos de souvenirs para los muchos turistas que pululábamos por allí. Por cierto que el mercado de Chichicastenango ( Guatemala) en comparación con este lo convierte en un Carrefour moderno.
Nos hemos plantado con el navegante y le hemos dicho que se acabaron las tiendas y que queríamos ver algo más local y real.
Los tres únicos puestos que no vendían artículos para turistas compradores compulsivos
Los tres únicos puestos que no vendían artículos para turistas compradores compulsivos
Lo mejor del pueblo del rastro estaba fuera del mercado. Este campo de estupas reluciendo al sol
Y aquí viene lo bueno. Una gran pagoda donde en el
embarcadero había una barca engalanada cintas de colores, dos bafles enormes y un altavoz tipo corneta con una
música atronadora.
Lo sorprendente ha sido el objeto a adorar que esconde el interior
de este lugar. Aquí se veneran los bombones Ferrero Rocher. Que sí, hombre, lo
que yo le diga…..si lo sabré yo
Arriba, nada mas entrar nos extrañan los bombones que se ven en el altar
Algunas fotos mas que relatan mejor que yo como es la vida en este lugar
Hoy he sabido que los bombones son 5 budas que se han deformado por las cantidades de pan de oro que les ponen los creyenyes a modo de ofrenda creando esas masas amorfas a modo de delicatesen para el paladar
Arriba, nada mas entrar nos extrañan los bombones que se ven en el altar
Algunas fotos mas que relatan mejor que yo como es la vida en este lugar





































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