y caminó sobre las aguas.
52 días 26 y 27
Diciembre de Ao Phangan a Ao Nang
El llamado segundo día de Navidad nos sirvió para cambiar de
localidad y dormir mucho. Yo arrastraba un cansancio de categoría superior. Fue
llegar, tomar posesión del bungalow apiscinado, comer y cerrar los ojos en modo
siesta que se convirtió en dormida de 3 horas, cena y seguir durmiendo.
Hoy me encuentro ya muy recuperado. Este pueblo tiene mucha
marcha y mucho ajetreo, siendo la mayoría de los visitantes mochileros y mochileras. Hay paseo marítimo con una línea sin fin de
negocios tipo restaurante, talleres de Tatuaje, peluquerías y bares.
Desde el paseo con baja mar muy acusada
Nosotros elegimos una zona tranquila, rodeada de vegetación
y silencio a excepción del canto del muecín sus preceptivas 5 veces diarias.
Desde aquí no se ve pero seguro que tenemos una mezquita entre la espesura que
nos rodea.
Otro paseo en moto recorriendo unos kilómetros de litoral y
descubriendo playas.
Creo que Tailandia ya no nos excita lo suficiente y dado que
no estamos lejos de Malasia, pasado mañana tomaremos las de Villadiego en
dirección a nuevos horizontes, nuevo idioma, nueva gastronomía y nueva compañía
telefónica.












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